Posible vínculo entre planta geotérmica y daño renal en el oriente de Michoacán
Un grupo de investigadores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) advirtió que la planta geotérmica de Los Azufres, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el oriente de Michoacán, estaría contaminando el agua que consumen habitantes de Ciudad Hidalgo y Zinapécuaro, lo que se relaciona con un aumento de casos de enfermedad renal crónica, incluso en personas menores de 30 años.


El estudio, financiado por el Conahcyt y desarrollado durante dos años, combinó trabajo de campo, análisis químicos y encuestas a la población, y detectó una alta incidencia de pacientes con daño renal en comunidades cercanas al campo geotérmico de Los Azufres o Sierra de San Andrés. Los especialistas señalaron que analizaron otros factores como alimentación y actividad física, pero concluyeron que el consumo de agua contaminada es el elemento más fuertemente asociado a la aparición de la enfermedad.
El investigador Pedro Corona Chávez sostuvo que, aunque la energía geotérmica se promueve como una fuente “limpia”, en la práctica genera residuos que pueden afectar al medio ambiente y a la salud, y señaló que en otros países también se han documentado problemas vinculados a este tipo de plantas. De acuerdo con el equipo académico, la CFE estaría obligada a presentar de manera semestral estudios que acrediten la no contaminación del entorno, pero estos informes no se han hecho públicos como marca la normativa.
Las investigadoras Virginia Angélica Robinson y María Elena Rivera destacaron que se observa un incremento de enfermedades renales crónicas en jóvenes y adultos, con familias que reportan hasta tres o cuatro integrantes enfermos en localidades de Hidalgo y Zinapécuaro. Entre los testimonios recabados figura el de un habitante cuya hija comenzó con daño renal alrededor de los 26 años y desde entonces mantiene tratamientos costosos, lo que refleja el impacto social y económico del problema.
Habitantes de la zona denunciaron además que los acuerdos establecidos con autoridades y la empresa no se han cumplido, entre ellos la instalación de filtros de agua y la realización de campañas de salud enfocadas en la detección temprana de daño renal. Mientras tanto, la Secretaría de Medio Ambiente de Michoacán ha calificado los resultados del estudio como una hipótesis que debe revisarse con más detalle y adelantó que se dará parte al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, al tiempo que planteó la necesidad de nuevos análisis para determinar si la CFE tiene responsabilidad directa en la contaminación y en los casos de enfermedad renal.















































































































































































































