La ciudad de Zitácuaro, Michoacán, fue escenario este jueves 19 de junio de una jornada de violencia extrema protagonizada por grupos del crimen organizado. Desde alrededor de las 12:30 horas, se desataron enfrentamientos armados entre miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Familia Michoacana, con el apoyo del Cártel de Los Correa. Los incidentes se concentraron principalmente en el libramiento Francisco J. Múgica y la colonia Lomas de Oriente.
Los grupos criminales arribaron en al menos veinte vehículos, entre camionetas y autos compactos, equipados con armas de alto calibre, como fusiles AR-15, AK-47, ametralladoras tipo minigun y rifles Barrett calibre .50. Los enfrentamientos incluyeron intercambios intensos de disparos que generaron pánico y temor en la población local.
Además de los tiroteos, los delincuentes provocaron bloqueos en las principales entradas de Zitácuaro, obligando a choferes del transporte público a participar en estas acciones mediante el uso de taxis, camionetas tipo van y camiones. Durante los bloqueos también incendiaron un OXXO ubicado en la salida a Toluca y un autobús en la tenencia de Curungueo, lo que agravó la tensión en la ciudad.
La situación impactó fuertemente a la comunidad estudiantil, especialmente a los alumnos del Tecnológico de Zitácuaro, quienes quedaron atrapados en medio del fuego cruzado dentro del campus y solicitaron apoyo urgente para ser evacuados con seguridad.
En respuesta, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán y la Guardia Nacional implementaron un operativo de seguridad para restablecer el orden y proteger a la población. Hasta ahora no se han reportado víctimas mortales ni heridos graves, aunque la situación sigue siendo delicada.
El clima de violencia y miedo generó el cierre de numerosos negocios y la suspensión de actividades en varias escuelas de la región. Los habitantes de Zitácuaro exigen una intervención inmediata y un mayor despliegue de fuerzas de seguridad para garantizar la paz y seguridad en la zona.
Esta escalada de violencia refleja la disputa territorial entre los cárteles que ha afectado gravemente la tranquilidad en Michoacán, y mantiene a la población en alerta ante posibles nuevos episodios violentos.















































































































































































































