Jaime Alanís, trabajador agrícola originario de Huajúmbaro, municipio de Zinapécuaro, se encuentra hospitalizado en estado de coma en el Ventura County Medical Center de Ventura, California, tras sufrir una caída mientras intentaba escapar de una redada del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en un cultivo de cannabis en Camarillo, California.
Familiares del migrante relataron que Jaime, quien buscaba evitar su detención, cayó desde aproximadamente nueve metros de altura, aunque versiones de otros trabajadores señalan que pudo haber sido golpeado por agentes migratorios durante la operación.
Ivette, sobrina de Jaime, compartió mediante una transmisión en redes sociales su indignación y exigió esclarecer los hechos. “Nadie merece esto. Solo buscaba trabajar para su familia, no somos criminales”, declaró, entre lágrimas, frente a su tío conectado a soporte vital.
El caso ha generado indignación entre comunidades migrantes y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes reclaman a las autoridades estadounidenses mayor respeto al trato de trabajadores migrantes y transparencia sobre las acciones del ICE.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el consulado ha recibido más de 25 solicitudes de apoyo para localizar y asesorar a connacionales detenidos en la redada, reiterando que el gobierno mexicano brindará acompañamiento a las familias afectadas.
El caso de Jaime Alanís visibiliza nuevamente la vulnerabilidad de los trabajadores migrantes y el riesgo que enfrentan en su intento por sostener a sus familias, por lo que se esperan más pronunciamientos y posibles acciones legales en Estados Unidos.















































































































































































































